Caricia Rosa entra por los ojos desde el primer momento. La mezcla de lilium blanco, rosas rosadas y pequeños matices silvestres crea un ramo fresco, luminoso y con una elegancia muy natural, ideal para regalar en el Día de la Madre.
Tiene ese equilibrio que gusta tanto: delicado sin ser apagado, romántico sin resultar clásico, bonito sin esfuerzo. Es una elección perfecta para quienes quieren sorprender a mamá con flores que transmiten ternura, buen gusto y un cariño muy especial.
Cada ramo es único. Al trabajar con flores naturales, los tonos y tamaños pueden variar ligeramente según la temporada, pero siempre manteniendo la misma esencia y belleza.


